| La
entrada en la Escuela supone para el niño/a un importante cambio:
implica la salida del mundo familiar, donde ocupa un lugar definido, y
se mueve en un espacio seguro, conocido y protegido; a un mundo desconocido
y en el que, por tanto, se siente inseguro.
El período de adaptación es un proceso mediante el cual
el niño/a va elaborando, desde el punto de vista de los sentimientos,
la pérdida y la ganancia que le supone esta separación de
la familia, hasta llegar voluntariamente a una aceptación interna
de la misma.
En la estructuración de la imagen del niño/a tiene un papel
importante la afectividad; necesita saberse querido para sentirse seguro
y de esta manera formarse una autoimagen ajustada y positiva de sí
mismo.
La separación de la familia e incorporación del niño/a
a la escuela es un momento importante y difícil. Padres y escuela
debemos apoyarle para que supere con éxito este proceso.
¿Cómo facilitar al niño/a la superación positiva
de su adaptación a la escuela?
La familia debe procurar:
- establecer un buen nivel de intercambio de información con la
Escuela que facilite la confianza que es importante transmitir al niño/a
- las despedidas cortas para no crearle ansiedad. No engañarle
y transmitirle la seguridad de que volverás a recogerle
- procurar no dejarle muchas horas los primeros días
La Escuela debe procurar:
- recibir a los niño/as con una actitud:
· receptiva hacia las manifestaciones de cada
niño/a
· atenta y tranquila
· flexible (con los tiempos, las normas...)
- preparar los espacios de la escuela para que al niño/a le resulten
abordables y atractivos
- organizar el tiempo y las actividades de modo que favorezcan el contacto
personal niño/a-educador y por otro lado le ayuden a incorporarse
al grupo
- intercambiar información con las familias e ir estableciendo
con ellas una relación que facilite su confianza en la Escuela
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